Cuando la fe raya en el fanatismo: “El Niño Fidencio de Espinazo”- 2da y última parte: “Rituales fidencistas en la actualidad”.

Documental sobre el Niño Fidencio, transmitodo en el programa Reportajes de Alvarado

¿Y qué pasa, si tu pequeño(a) hijo(a), tu amado(a) esposo(a), padre o madre está a punto de morir? ¿Qué pasa si los médicos ya lo han declarado deshauciado? ¿No agotarías tus posibilidades? ¿No intentarías lo inaudito por salvar a tu ser querido?

No en todos los casos es necesario ser un fiel fidencista para buscar la ayuda del Niño Fidencio a través de las “Cajitas”. Estas personas a las que también suelen llamárseles materias o cajones, son elegidos por el Niño Fidencio, para ser sus vehículos y continuar su labor de curación manifestándose a través de ellos. La edad y el sexo son indiscriminados, así como pueden ser ancianos también hay niños, así como pueden ser hombres también hay quienes son mujeres, lo importante radica en que “un(a) verdadero(a) “cajita” jamás cobraría por sus servicios, sólo piden veladoras para dar luz al mundo y a los altares” (Mendoza & Ávila, 2009). Pero en fin hay de todo en esta viña del Señor, así que no se sorprendan al toparse con “cajitas” charlatanes que quieran cobrar en dólares.

Claro que “para ser elegido por Fidencio, antes se debe pasar por duras pruebas y penitencias que van desde largas caminatas estando descalzos hasta baños de purificación con agua muy helada o muy caliente, entre otras acciones que el Niño Fidencio nos revela a través de sueños… además un verdadero “cajita”, nunca sabe cuando va a ser tomado por el niño Fidencio”. (“Cajita” Humberto, 2009). Así que ya saben, no se dejen engañar.

Cajita

Los (as) materias son fácilmente reconocibles por su vestimenta, pues suelen usar mantos blancos de seda o tela de raso, capas doradas, moradas o rojas con detalles bordados, calzan sandalias y su voz es más aguda de lo normal.

Sin embargo también hay otros que se dicen ser cajitas, cuyos atavíos son muy variados, así como pueden vestir como auténticos revolucionarios con charreteras, puros y toda la cosa, también hay mujeres con faldas largas y vestidos muy coloridos. Las ropas y el tono de voz que usen depende del espíritu que se manifieste a través de ellos, así vemos que en estas fechas nos visita Pancho Villa, Emiliano Zapata, incluso Aurorita, la niña vidente.

Y aunque se puede acudir a un(a) cajita en cualquier época del año para recibir sanación, especialmente es en dos periodos del año cuando personas de todo México y gran parte del sur y este de Estados Unidos, visitan Espinazo para recurrir a estos (as) curanderos(as):

-       En la semana del 19 de marzo: Pues en esta fecha, 19 de marzo, pero de 1921, el Niño Fidencio realizó su primer milagro, cuando practicó una cesárea a una mujer cuyo hijo había muerto en su vientre.

-       De 17 al 19 de octubre: Se festeja el nacimiento del Niño Fidencio el 17 de octubre, ya que a pesar de haber nacido oficialmente el 13 de noviembre, Fidencio declaró que en este día nació, supongo que se refería a que en esta fecha se revelaron sus dones, sólo estoy especulando pues hasta el momento la razón nadie la sabe con certeza. Y el 19 de octubre es el día en que falleció Fidencio Constantino Síntora.

Los métodos que usan los(as) materias para aliviar son muy similares a los del Niño Fidencio, se suben al pirul para arrojar paletas y dulces, en lugar de frutas verduras (el Niño Fidencio apoyaba más la nutrición al parecer) a las personas de las misiones fidencistas que se reúnen en este punto para peregrinar, después de dar 3 vueltas alrededor del pirul, por la calle principal hacia la casa del Niño Fidencio, que actualmente es un templo donde se le rinde culto, ahí en el fondo se encuentra la tumba de Fidencio a la que llegan los peregrinos a rezarle y cantarle, también en las paredes de un pasillo anexo a este espacio cuelgan fotografías, cartas y toda clase de objetos personales como agradecimiento a los milagros que ha concedido, montados en vitrinas se encuentran frascos donde se conservan tumores que él extirpó, así como las batas de diversos colores que utilizó, sus zapatos, crucifijos y algunas otras de sus pertenencias. Y en las paredes de todo el recinto cuelgan fotografías antiguas del Niño Fidencio.

Otro método de curación aún usado en la actualidad, es que las personas se siguen revolcando en el agua sucia y lodosa del “Charquito”, lamento decepcionarlos hombres, pero no se trata de una “cat fight”, solamente son los(as) materias realizando sus curaciones en dicho lugar, pueden variar un poco la técnica de cajita en cajita, pero usualmente el curandero realizan una limpia con un huevo, claro antes lo sumergió en el agua, ordena a las personas que se sumerjan en el agua o los sumergen ellos mismos y les dan baños mientras sus guardias oran en una lengua extraña, tal y como lo hacía Fidencio.

Otra técnica de curación es simplemente hablar mientras están en trance con las personas para tranquilizarlos con las palabras de serenidad del Niño Fidencio, abrazarlos, darles una palmada en la espalda, en ocasiones es sólo eso lo que una persona necesita para aliviar su pesar, en especial si es cuestión anímica.

Hablando de estas curanderas, siempre hay alguien que es asignado(a) como la materia principal y se le nombra como “El Niño”, todos los creyentes acuden a recibir su bendición.

Claro siempre va haber personas que lucren con imágenes santificadas y hagan su agosto con la fe, así que también en estos días Espinazo se llena de puesteros que venden todo tipo de souvenirs del Niño Fidencio, llaveros, vasos, veladoras, comida y hasta ropa.

También hay matachines danzando enérgicamente en la plaza principal o por las calles y el grupo de músicos norteños entonando polcas y corridos, algunos compuestos en honor al Niño Fidencion otros no.

Se sea creyente o no del Niño Fidencio, sin duda ha de ser impresionante presenciar estas expresiones de fe y espiritualidad. Amigos que han tenido la oportunidad de vivirlo, me comentan que incluso el ambiente puede llegar a tornarse tétrico y pesado, entre los gritos, llantos, cánticos y personas que peregrinaron a pie, arrastrándose de rodillas o revolcándose hasta llegar al templo.

Fuentes:

Alanís R. (2008 Marzo 20), Le venimos a bailar y cantar al niño Fidencio, México: Milenio, disponible en:

http://www.milenio.com/cdb/doc/impreso/8037041

Redacción Explora, Fiesta Fidencistas, México: Cultura Noreste, disponible en:

http://www.xploranorte.com/xplora/fiestas_fidencistas.html

Mendoza E. (2009 octubre 11), “Cajones”, “cajitas”, “materias”…La mano del Niño Fidencio, México: Zócalo Saltillo, disponible en:

http://www.zocalo.com.mx/seccion/articulo/156059

Cadena R (2006 Mayo 19), El Niño Fidencio, México: rcadena.net, disponible en:

http://www.rcadena.net/Fidencio.htm

Cuando la fe raya en el fanatismo: “El Niño Fidencio de Espinazo” – Parte I “Los orígenes”

Existe una línea muy delgada entre el la fe y el fanatismo, y en cuanto al “Niño Fidencio” se trata, en mi opinión, definitivamente se ha cruzado esta barrera.

¿Pero quién es este santo que es objeto de tanta devoción?, sus orígenes y su llegada a Espinazo son inciertos, unos dicen una cosa, otros dicen otra, pero investigando he notado que varios coinciden en que Fidencio Constantino Síntora, fue el 14vo de los 25 hijos que tuvieron Socorro Constantino y la Sra. María del Transito Síntora, desde su nacimiento el 13 de noviembre de 1898 (pero el festejaba su cumpleaños el 17 de octubre), en el pequeño municipio de Iránuco en Guanajuato, llamado “El Valle de cuevas”, no tuvo una vida sencilla al provenir de una familia humilde y numerosa.

Desde muy pequeño quedó huérfano y fue acogido como mozo y cocinero por la familia de Enrique López de La Fuente,  ex general villista. Podría decirse que Fidencio fue “afortunado” al ser recibido por esta familia como “un miembro más”, recibiendo golpes, azotes, pero también educación, pues Fidencio, a pesar de ser pobre estudió hasta 3ero de primaria, lo que era mucho decir para una época en que el destino de la mayoría era terminar enrolado en el ejército revolucionario y sólo algunos en el servicio eclesiástico, siendo lo segundo la suerte de Fidencio, fungiendo como monaguillo, quien fuera objeto de burlas y maltrato de sus compañeros, por una parte al ser tan delicado y afeminado,  ya que no desarrolló caracteres sexuales secundarios, he de ahí la razón por la cual se le llama “Niño Fidencio”, además de haberse mantenido inocente (puro y casto) y por otro lado porque las predicciones de este niño prodigio, no siempre eran del agrado de sus compañeros.

Para 1921 la familia se mudó a Espinazo, en Mina, Nuevo León a la Hacienda Loma Sola, llevándose con ellos a Fidencio. Se dice que esta hacienda pertenecía a un alemán llamado Teodoro Von Wernich, quién supuestamente era espiritista, un día al darse cuenta de los dones de Fidencio, le pide que lo cure y en agradecimiento lo retrata vestido de traje y con camisa blanca, a partir de entonces lo guio y alentó al desarrollo de su potencial como curandero, tanto que para sus 29 años, en 1927, Fidencio se había convertido en el centro de atención en Mina, gracias a sus milagrosos actos y curaciones,  hay testimonios de personas que fueron curados de varices,  de extracción de tumores, atención de partos, lepra, locura y otras situaciones difíciles.

Para hacerlo, Fidencio se valía de varios métodos, que de acuerdo a Carlos Monsiváis, se cuentan con los siguientes:

Hidroterapia: Bañaba durante días a los enfermos de sífilis, ceguera o lepra. A los sarnosos los enviaba a bañarse en las aguas sulfurosas de “Puerto Blanco”. A los dementes los despertaba durante la madrugada para  azotarlos y al final  los bañaba en el Charco.

Aquí es importante abrir un paréntesis para destacar que hoy en día los peregrinos son afines de bañarse en “el Charco Sagrado” con el “Agua de Niño” pues era la que usaba Fidencio para lavarse.

- Telepatía: Fidencio diagnosticaba a “ojo de buen cubero”, sin hacer usos de análisis, radiografías u otra clase de estudios.

- Logoterapia: Se trata de “psicoanálisis primitivo” donde el paciente da cuenta de sus valores y metas.

- Kineterapia: Columpiaba a los mudos y dementes.

- Medicina psicosomática: los enfermos debían orar antes de la terapia.

- Meloterapia: Fidencio cantaba mientras curaba, se cuenta que tenía una voz de soprano privilegiada. Las canciones predilectas eran: La hija del penal, Las cuatro milpas, La norteña y La Rielera).

- Imposiciones de pies y manos: Solía poner en  hilera a numerosas personas  para caminar sobre sus vientres.

- Impactoterapia: el Niño arrojaba sobre la muchedumbre, desde una azotea o prominencia las frutas y huevos que le obsequiaban. También provocaba choque psicológico en el paciente dejándolo en la jaula de un puma (sin dientes y garras).

- Finalmente cirugías que en muchas ocasiones las hacía con un pedazo de vidrio y la exodoncia, partos y el uso de hierbas especialmente de Gobernadora, una planta de la región que en dosis altas puede ser tóxica.

Tomado de “Protagonista: el Niño Fidencio, todos los caminos llevan al éxtasis”, Carlos Monsiváis, 1995.

Pero no fue hasta el 8 de febrero de 1928 que se disparó la popularidad, pero sobre todo la credibilidad del Niño Fidencio, cuando el Presidente de la República Mexicana, Plutarco Elías Calles, visita a la poblado de Espinazo conocido en ese entonces como la Meca de los dolientes, Laboratorio de voluntades o Teatro de las hazañas, para recibir el tratamiento del Niño Fidencio apoyado por sus ayudantes, una especie de enfermeras y afanadoras, que eran llamadas cajitas (en la actualidad así se les llama a las curanderas fidencistas)  o esclavas del niño Fidencio, Calles acudió con la esperanza de aliviar la lepra que lo aquejaba.

La filosofía del “Niño Fidencio” estaba y está fundamentada en el dolor, el sufrimiento, la pureza. “Dios no visita casa elegantes y perfumadas…” “Yo soy virgen como Cristo”, afirmaba Fidencio, pero ante todo la bondad, pues no cobraba por curar, y el sacrificio. El hombre era incansable, se sometía a jornadas de hasta 48 horas vestido de nazareno para hacer curaciones, no le importaba no comer, ni dormir con tal de atender a sus pacientes, parecía imparable, hasta que por la severa anemia que tenía y el cansancio le dio fiebre hepática y murió el 19 de octubre de 1938 a la edad de 40 años.

Su cuerpo fue velado por sus seguidores colocándolo durante 3 días en una cama de rosas frente al “Pirul” en donde a veces se subía y lanzaba frutas para curar enfermos, ya que tenían la creencia de que resucitaría al 3er día como Jesús, pero en lugar de eso sucedió una posesión donde el Niño Fidencio les hablo a través de una médium, finalmente fue sepultado en la casa en la que vivió, la cual actualmente es un templo fidencista.

Fuentes:

Bentacourt E. (1997), De Inexplicable, México: Diario de Campo

Monsiváis C. (1995), Protagonista: el Niño Fidencio, todos los caminos llevan al éxtasis, México: Hoja Verde, recuperado de:

http://www.mty.itesm.mx/dhcs/deptos/ri/ri-802/lecturas/nvas.lecs/sal/rit.2.html

Farfán O. (1997), El fidencismo: La curación espiritista, México: Diario de Campo

Mendoza E. (2009 octubre 10), El Niño Fidencio: Su historia y sus vivencias, México: Periódico Zócalo de Saltillo, recuperado de:

http://www.zocalo.com.mx/seccion/articulo/el-nino-fidencio-su-historia-y-sus-vivencias

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